La actriz Sílvia Abril, una de las figuras más versátiles del panorama audiovisual español, se encuentra en un momento álgido de su carrera. Con múltiples estrenos en el horizonte, desde cine hasta teatro y televisión, comparte sus reflexiones sobre el éxito profesional, los miedos inherentes a la actuación y la necesidad de relativizar tanto el trabajo como la vida cotidiana. En esta entrevista, Abril destaca la importancia de escuchar a quienes padecen ansiedad laboral y defiende un cambio en nuestra percepción del descanso.
A sus 54 años, nacida en Mataró, Sílvia Abril agradece al universo la oportunidad de trabajar en proyectos tan apasionantes. Su agenda está repleta: tres películas pendientes como Todos los colores, Burundanga y María Martínez Ruíz no puede volver; la obra de teatro El firmament; y su debut como presentadora en solitario en el programa I ara què?. Esta diversidad de formatos demuestra su capacidad para adaptarse y brillar en cualquier escenario.
El miedo al paro en una carrera inestable
En el mundo de la actuación, la estabilidad es un lujo escaso. Sílvia Abril confiesa que, incluso en la cima de su éxito, el temor a que el teléfono deje de sonar persiste. “El síndrome de la impostora siempre sobrevuela”, admite, subrayando la vulnerabilidad emocional que define a los actores.
Esta honestidad resuena con muchos profesionales del arte. Trabajar con emociones delicadas implica una exposición constante, y parar sin garantías genera ansiedad. Sin embargo, Abril ha aprendido a manejar estos miedos con madurez.
Relativizar para disfrutar el oficio
El disfrute del trabajo ha evolucionado con los años. “Ahora llego a un plató sabiendo lo importante que es crear buen ambiente y tener el guion aprendido”, explica. Antes, un mal día podía arruinar su salud; hoy, relativiza y mantiene la curiosidad intacta.
Para prepararse ante un posible futuro sin llamadas, se ha unido a la productora Sidecar Media. Esta iniciativa le permite tomar las riendas de su carrera, un paso estratégico en una industria impredecible.
Proyectos que iluminan su presente
Los próximos meses de Sílvia Abril están llenos de emoción. En el cine, Todos los colores promete colores vibrantes en narrativa y visuales, mientras que Burundanga explora temas cómicos y sociales. María Martínez Ruíz no puede volver añade un toque dramático a su filmografía diversa.
En teatro, El firmament la reta en el escenario en vivo. Imagina a Emma Thompson en el patio de butacas, una actriz que admira por su lucha contra la presión estética y su defensa de la autoaceptación femenina.
- Cine: Tres estrenos que destacan su versatilidad.
- Teatro: El firmament, un desafío actoral puro.
- Televisión: Debut en I ara què? como presentadora principal.
Consejos para los Goya: calma y disfrute
Ante el estreno de Luis Tosar y Rigoberta Bandini como presentadores de los Premios Goya, Abril aconseja: “Que les resbale todo un poco”. Critica la presión innecesaria sobre esa noche y urge a quitarle peso para disfrutarla plenamente.
“Mucha calma y mucho goce”, resume. En un evento tan mediático, la autenticidad prevalece sobre la perfección.
Salud mental: una lección de Andreu Buenafuente
La reciente baja médica de Andreu Buenafuente ha marcado a Sílvia Abril. “Hay mucha gente sufriendo como él y tenemos que tomarnos muy en serio la salud mental“, afirma. Vivimos estresados, asumiendo cargas excesivas en un sistema capitalista que promueve vidas caóticas.
Defiende que no debería temblarnos el pulso al parar. “En esta profesión no estamos operando a corazón abierto”, recuerda. Toda persona con ansiedad en el trabajo merece ser escuchada y respetada, independientemente del sector.
El secreto de una carrera sin parones
¿Cuál es la fórmula para no parar en una profesión tan volátil? Abril no lo sabe con certeza, pero apunta a una combinación intangible: talento, ser “curranta” y perfeccionismo. “Me gusta llegar con el trabajo bien hecho”, dice.
En teatro, coincide con Carrie Coon: los productores buscan estrellas de TV para vender entradas. La televisión amplifica la fama, aunque no garantice calidad actoral.
Preocupaciones como madre: juventud y cultura
Como madre de una adolescente, Sílvia Abril se alarma por el auge de jóvenes conservadores y radicalizados. “Me da mucha rabia que sea algo cíclico”, rechaza. Aspira a una generación más crítica, esencial en la era de fake news, redes sociales e inteligencia artificial.
La cultura es el antídoto contra tendencias peligrosas. Fomenta el pensamiento crítico desde la educación y el consumo responsable de medios.
- Fake news: Combatir con verificación.
- Redes sociales: Usar con discernimiento.
- Inteligencia artificial: Entender sus impactos éticos.
Conclusión: un llamado a la empatía y el equilibrio
Sílvia Abril no solo entretiene, sino que inspira. Su trayectoria enseña que el éxito verdadero radica en equilibrar ambición con bienestar. En un mundo acelerado, su mensaje sobre salud mental y ansiedad laboral es vital: parar no es fracaso, sino necesidad.
Con proyectos que abarcan cine, teatro y TV, Abril sigue demostrando por qué es una de las actrices españolas más queridas. Relativicemos, escuchemos y respetemos. Su ejemplo nos guía hacia vidas más humanas y sostenibles.


